jueves, 31 de octubre de 2019

Preguntas y respuestas básicas sobre la Liturgia II

1- ¿Cuáles son los fines y objetivo de la liturgia?
     La liturgia tiene por fin primario la gloria de Dios, principio y fin de nuestra vida y fuente de todo bien, y por fin secundario la santificación del hombre en orden a su último fin.

2- ¿Estos dos fines como suelen expresarse?
    Estos fines se suelen descomponer en otros cuatro más especiales, también clásicos, a saber:
Fin latréutico es aquel por el cual el hombre adora a Dios y lo reconoce como Señor sin rival.
Fin eucarístico es aquel por el cual da a Dios las debidas gracias, como a su Creador y Redentor.
Fin impetratorio es aquel por el cual pide a Dios, sea directamente, sea por la intercesión de los Santos, todo lo que necesita, reconociéndolo como Amo y Gobernador universal.
Fin propiciatorio es aquel por el cual le aplaca con sacrificios, oraciones y penitencias, para que le perdone cojeo Juez.
En la Liturgia, y sobre todo en la Misa, cúmplanse superabundantemente estos cuatro fines, a los cuales se reduce toda la Religión.

jueves, 3 de octubre de 2019

Preguntas y respuestas básicas sobre la Liturgia I




1- ¿De dónde proviene la palabra “Liturgia” y cuál es su real significado?                                   
     La palabra liturgia (que viene del griego que se escribe léiton ergon) significa  en su etimología servicio público.

2- ¿Qué es para los verdaderos cristianos dicha palabra?
     Para nosotros los verdaderos cristianos la Liturgia es el culto oficial de la Iglesia.  Y como dice (1)Don Guéranger: “es el conjunto de símbolos, cantos, y actos, por medio de los cuales la Iglesia expresa y pone de manifiesto su religión para con Dios”.


3- ¿Cuántos tipos de cultos se pueden hacer?
      Se pueden realizar 3 tipos de cultos: interno o externo, individual o social.

4- ¿Cómo se expresan cada uno de ellos?           
    • Culto externo es el que se realiza con los órganos corporales, movidos por las facultades  espirituales.
    • Culto individual es el que practica un individuo, en público o en privado, en su nombre propio.   
    • Culto social es el que practica toda una colectividad, o uno solo de sus individuos, en nombre de   la misma.

viernes, 30 de agosto de 2019

¿Quién se inventó la Misa nueva?

¿Cuál es el problema con la Nueva Misa?

Notas preliminares:

a) La crítica al “nuevo rito” no puede ser una crítica a la misa en sí misma, pues ésta es el verdadero sacrificio de Nuestro Señor legado a su Iglesia, sino un examen sobre si se trata de un rito o ceremonial conveniente para encarnar y realizar este augusto sa­crificio. (Nótese que la validez de una misa y la conveniencia de su rito son dos cuestiones diferentes, como resulta evidente en el caso de una misa negra.)

b) Es difícil, para quienes sólo han conocido la Nueva Misa, comprender de qué se han visto privados, y asistir a la Misa “latina” a menudo les parece demasiado lejano. Para ver diáfanamente de qué se trata, es necesario comprender con claridad las verdades definidas de nuestra Fe sobre la Misa. Sólo con esta luz puede valorarse un rito de la Misa.

¿Qué es la nueva misa?

Respondamos contemplando sus cuatro causas, como dirían los filósofos: causa intrínseca material (¿cuáles son sus elementos?), causa intrínseca formal (¿cuál es su naturaleza?), causa extrínseca final (¿cuál es su finalidad?) y causa extrínseca eficiente (¿cuál es su autor?).

martes, 23 de julio de 2019

Y, ¿Cuáles son todos esos ritos?

Te hacemos un pequeño resumen de los ritos más conocidos:

Rito Occidental

Son las iglesias que están directamente sujetas al Sumo Pontífice.

Rito Romano Ordinario

La Iglesia de Roma es la sede del primado del mundo y la sede patriarcal de los cristianos occidentales. Como hemos dicho, ha mantenido una existencia continua desde san Pedro y es la fuente de una familia de Ritos en el Occidente. Aunque el origen del Rito actual, aún en la reforma del Vaticano II, solo se puede rastrear directamente hasta el siglo 4, estas conexiones apuntan a una antigua tradición apostólica, llevada a estas ciudades que era definitivamente de origen judío.

Rito Occidental Extraordinario

La misa tridentina es el nombre que recibe la celebración de la misa del rito romano según las prescripciones y rúbricas del misal romano promulgadas desde 1570 a 1962. El calificativo de «tridentina» se refiere a su origen, ya que el rito fue codificado y luego extendido a toda la Iglesia latina por iniciativa del Concilio de Trento.




Ritos Orientales

Estas tienen su propia jerarquía distinta del Rito Latino, sistema de gobierno (sínodos) y como ley general, el Código Canónico de las Iglesias Orientales. El Supremo Pontífice ejerce su autoridad sobre ellos por intermedio de la Congregación de Iglesias Orientales.

Rito de Antioquía

La Iglesia de Antioquía en Siria es considerada una sede apostólica por la virtud de haber sido fundada por san Pedro. La Misa, es llamada “Sagrado Qurbana” y se inicia con la preparación de las ofrendas. Es una preparación larga que lleva el nombre de “servicios de Melquisedech y Aaron”. A este servicio le siguen seis lecturas, tres de ellas son del Antiguo Testamento y el saludo de la paz es algo impresionante, pues se transmite de fiel a fiel desde el altar hasta la última fila.

De los sacramentos podemos decir que el bautismo se realiza por inmersión y es precedido por una oración de fe y unos exorcismos contra satanás. En el matrimonio se realiza una coronación de los esposos y no se admite nunca el divorcio (aunque sí el repudio en casos excepcionales). La unción de los enfermos la realizan varios sacerdotes a la vez, la confesión es utilizada pocas veces y consta de un rito complejo y el orden sagrado comprende nueve grados clericales.

¿Cuantos ritos tiene la Iglesia Católica?

El término católico proviene del latín tardío «catholĭcus», que a su vez procede del griego (καθολικός, katholikós), que significa «universal». Este término nos ayuda a comprender lo que significa ser católico, lo que significa nuestra fe y la voluntad de Jesús al fundar la Iglesia.

El ser “católicos” habla de unidad, de universalidad de que en donde sea que estés parado, un católico siempre cree lo mismo y su fe es igual. No importa si estás en Papua Nueva Guinea, Chad, España o México, si visitas una comunidad católica ellos creen lo mismo que tú, sus dogmas y doctrina son la misma (al menos así debería ser). No obstante (para la sorpresa de algunos) aunque somos una Iglesia, estamos integrados por 24 Iglesias autónomas. Sí, somos una pero somos 24. Ahora te explico.



Nuestra Iglesia no tiene apellidos, sino más bien adjetivos que le acompañan y describen. Somos “católicos, apostólicos y romanos” y la verdad es que aquellas tres características forman parte de la identidad de cada uno de nosotros, pero no solo eso, además existen adjetivos que nos ayudan a comprender de mejor forma quienes somos, el ser “occidentales u orientales”. La Iglesia Católica está compuesta por una Iglesia occidental y veintitrés orientales, todas ellas en comunión, todas ellas con los mismos dogmas y doctrinas, todas ellas con el Papa a la cabeza, pero también con autonomía en algunos asuntos. Esa es parte de la riqueza de nuestra Santa Madre Iglesia, que acoge a sus hijos y, en lugar de sembrar división, abraza las costumbres y formas de vivir la fe de diferentes comunidades bajo sus brazos de amor y los cobija bajo la guía de un solo Pastor, el Papa. Pero para aclarar un poco más el asunto, te quiero explicar algunos detalles que te harán amar aún más nuestra Iglesia:

Todos somos apostólicos: Somos “apostólicos”, pues desde nuestro Papa Francisco hacia atrás existe una sucesión apostólica ininterrumpida. Eso quiere decir que desde San Pedro, hasta nuestros días, la Iglesia no se ha quebrado ni dividido, sino que el legado se ha ido heredando y así también en el resto de la jerarquía eclesial; por lo tanto no solo son palabras bonitas cuando hablamos de que el Papa es el “sucesor de Pedro”; pues en verdad lo es. Nosotros podemos verlo en nuestras “iglesias particulares” a las que llamamos “Diócesis”, las que están pastoreadas por un Obispo, quien tiene cierta autonomía en varios asuntos pastorales e incluso rituales. Pero todos los Obispos católicos se someten a la autoridad del Papa y su enseñanza.  Aquí no hay mayor sorpresa.

miércoles, 19 de junio de 2019

La Misa en latín

1. ¿Por qué la Misa en latín?

La Misa en latín con frecuencia se denomina Misa Tridentina en latín, en referencia al hecho de que fue codificada por el Santo Papa Pío V poco después del Concilio de Trento (1545-1563), de donde proviene el término “Tridentino.” Contrario a lo que algunas personas piensan, el Santo Papa Pío V no creó una nueva Misa, sino simplemente unificó la liturgía ya existente. Su decreto Quo Primum no solamente declaró que había que mantener la misa permanentemente inalterable, sino que prohibió la introducción de nuevas liturgias de la Misa. La Misa en latín puede, de hecho, llamarse Misa de los Apóstoles, porque data del tiempo de Nuestro Señor y los Apóstoles. Los remanentes de las primeras liturgias se asemejan a la Misa Tridentina en latín en sus detalles esenciales.


2. ¿Desde cuándo se usa el Latín?

La Misa se decía originalmente en arameo o hebreo, porque éstas eran las lenguas que hablaban Cristo y los Apóstoles; las expresiones amén, alleluia, hosanna y sabbaoth son palabras arameas que se mantuvieron y que actualmente aún se encuentran en la Misa en latín.

martes, 7 de mayo de 2019

Misa Solemne en el Rito Dominicano

Misa Solemne en el Rito Dominicano por un sacerdote de la Fraternidad San Vicente Ferrer (Pontificia Commissione Ecclesia Dei). En Roma, iglesia de la Santísima Trinidad de los Peregrinos, 7 marzo 2016, Fiesta de Santo Tomás de Aquino.


viernes, 3 de mayo de 2019

Ornamentos Litúrgicos I


Las vestimentas sagradas del Sacerdote.

Con su raigambre en las antiguas vestiduras de los nobles romanos, -y si queremos remontarnos más atrás- en ornamentos sacerdotales y levíticos de la Antigua Ley- la indumentaria litúrgica destinada a la celebración de los Santos Misterios de nuestra Fe, entrañan, más allá de su “funcionalidad” ritual y su carácter distintivo en el orden de los ministros, un altísimo sentido espiritual.

El vestido en general es, en toda la historia de la cultura humana, un factor “termómetro” de la concepción antropológica y trascendente que haya imperado en esa etapa.
Destinadas a espiritualizar la “forma corporal”, las vestiduras talares (principalmente) han presentado a los ministros de la liturgia, “por encima” de la forma de vestir del seglar, creando así un compromiso de ser testigos vivos de lo que celebramos. No es superfluo o intrascendente que la Iglesia “revista” a sus ministros –por encima de su propio hábito- con otro ropaje propio de la acción sagrada.

Con su simbolismo enseñan a proveerse de armas espirituales en el combate contra el espíritu del mal. Como dijo el apóstol: Las armas de nuestra milicia no son materiales, pero sí poderosas para derribar lo que se le opone. A la par de la reina, adecuadamente ceñida de sus diversos ornamentos, el sacerdote adornado exteriormente con las vestimentas sagradas, debe cuidar que su interior, su alma, esté revestida de buenas costumbres, según lo escrito: Que los sacerdotes estén revestidos de justicia.

El sacerdote sube al altar al encuentro con el Dios vivo y verdadero, trascendente y sacramentado, “in conspectu divinae maiestatis tuae”, “revestido” o “sobrevestido” por la Iglesia, su Madre, quien como Rebeca a Jacob, recubre su pobre humanidad con los ropajes de Cristo –Sumo y Eterno Sacerdote- para que ofrezca al Padre la Víctima Inmaculada, por sus “innumerables pecados, ofensas y negligencias, y por todos los que están presentes, y también por todos los fieles cristianos vivos y difuntos…” (Recomendación de la hostia, Missale Romanum, 1962).


San Pío X, reformador de la Liturgia (Parte 4 y Final)

                           CONCLUSIÓN

El conjunto de las modificaciones litúrgicas de San Pío X manifiesta la amplitud y la audacia de sus ambiciones.

Algunos, en su época, han pronunciado la palabra “revolucionario”, en particular en cuanto a su decreto sobre la comunión frecuente (1905) y el referido a la edad de la primera comunión (1910). Tomado en un sentido peyorativo, por supuesto que es inexacto. Sin embargo, tomado con un poco de exageración, significa bastante bien la audacia de muchas de sus reformas.
Profundamente marcado por su experiencia pastoral a través de todos los escalones de la Jerarquía de la Iglesia, este Papa realista supo iniciar las reformas necesarias para la santificación del clero y de los fieles a comienzos del siglo XX. San Pío X veía a lo lejos. De esto, aún hoy vemos los frutos. Falsamente acusado de ser fixista, o, más peyorativamente todavía, de ser un Papa del siglo XIX, este Santo Papa probó por el contrario su modernidad por medio de su inmensa obra de restauración litúrgica. No temió tampoco las reacciones hostiles de ciertos clérigos demasiado sensiblemente apegados a unas formas de piedad propias de un pasado caduco… Su apego indefectible a los principios esenciales y su flexibilidad en las materias más contingentes nos hacen de él un modelo de prudencia pontificia para hoy.

Desgraciadamente, la historia de la Iglesia nos ha demostrado que este impulso muy rápidamente fue desviado de su verdadero fin, y fue recuperado por los iniciadores de los cambios que se conocen. Basta con citar a Dom Lambert Beauduin:
“El foco en el cual debe sellarse y renovarse todos los días esta Alianza de la humanidad con la Santísima Trinidad, es el Sacrificio Eucarístico, sintetizado por el altar, centro de toda la liturgia.

La disposición del altar es la de las antiguas basílicas romanas. El celebrante

miércoles, 1 de mayo de 2019

El sentido de lo sagrado

Conferencia pronunciada el 24 de Febrero de 2017 por Don Raúl Olazábal,  organizada por el Aula de Cultura Hontanar.

                                          

lunes, 29 de abril de 2019

San Pío X, reformador de la Liturgia (Parte 3)

LOS DECRETOS EUCARÍSTICOS
(Comunión Frecuente y comunión de los niños).

Cercanas a las reformas litúrgicas, tenemos por supuesto los decretos del Papa San Pío X sobre la Eucaristía.

El 19 de abril de 1880, Monseñor de Ségur le había escrito estas palabras proféticas a la señorita Tamisier, inspiradora de los Congresos Eucarísticos: “Me parece que si fuera Papa, el fin principal de mi pontificado sería el de restaurar la comunión diaria. Hablé de esto con Pío IX, pero quizás no haya llegado toda vía el tiempo.

El Papa que haga esto, bajo el impulso del Espíritu Santo, será el renovador del mundo”.

Desde el 30 de mayo de 1905 hasta el 14 de julio de 1907, se contabilizaron doce intervenciones de
San Pío X en este sentido.Para dar idea del estado de espíritu de ciertos sacerdotes en el siglo XIX, citemos esta carta del párroco de Rouilly-Sacey (Aude, Francia) enviada a un Obispo en vísperas de
Navidad: “Monseñor, alégrese conmigo. Hoy no hubo comuniones sacrílegas, pues no he abierto el sagrario” y más tarde, cuando a este Obispo, le fueron a pedir si se podía organizar en su diócesis la
Cruzada Eucarística, replicó: “¿La Cruzada? ¡Una vez más, una máquina para fabricar sacrilegios!

jueves, 25 de abril de 2019

La música gregoriana

Conferencia pronunciada el día 17 de Febrero de 2017 en el Monasterio de las hermanas Clarisas Franciscanas San Antonio el Real de Segovia, por D. Alexis Rouquayrol. Organizada por el Aula de Cultura Hontanar.


lunes, 22 de abril de 2019

San Pío X, reformador de la Liturgia (Parte 2)

REFORMA DEL BREVIARIO

Al lado de la reforma de la música sacra, hubo otra, no menos importante: la del calendario y la del
Breviario.

Largamente preparada, esta reforma fue promulgada por la bula “Divino Afflante”, del 1 de  noviembre de 1911. Ante todo, versaba sobre la revisión del salterio litúrgico (los 150 salmos), cuya recitación hebdomadaria por parte del clero desde hacía mucho tiempo se veía comprometida, en razón del agregado de numerosas fiestas de Santos que tenían sus oficios propios. Además, había que trabajar para reunificar la liturgia.

Por ejemplo, en Francia la Revolución y el Concordato de 1801 habían producido muchas confusiones entre las liturgias particulares. ¡En una misma diócesis se podían contar hasta siete u ocho liturgias diferentes!